La Emisora donde se siente, se aprende y se vive la Salsa. ¡Llegó y Pegó!

La música tropical sufrió grandes pérdidas en 2021, con las muertes de leyendas como el salsero Johnny Pacheco y el merenguero Johnny Ventura. Pero también vio a uno de sus más grandes astros, Rubén Blades, ser celebrado como Persona del Año en los Latin Grammy.

El año 2021 fue rico en nuevas canciones de salsa con más de 100 nuevos temas de artistas de todas las generaciones y en diferentes países.

A continuación algunos de los sucesos que marcaron el año para la salsa y los ritmos afrocaribeños.

La muerte de un ídolo

En febrero falleció Johnny Pacheco a los 85 años. El cofundador de Fania Records, compañero de banda de Eddie Palmieri e impulsor de músicos como Rubén Blades, Willie Colón y Celia Cruz, murió en Nueva York tras haber sido hospitalizado de emergencia días antes por una pulmonía.

Nacido en República Dominicana en el seno de una familia de músicos, aprendió a tocar de manera autodidacta acordeón, violín, saxofón y clarinete antes de estudiar percusión en la prestigiosa escuela de música Juilliard en Nueva York. Compuso más de 150 canciones, incluyendo “La dicha mía”, “Quítate tú pa’ ponerme yo”, “El faisán” y “El rey de la puntualidad”, y como director musical de la Fania fue encargado de buscar talentos, compositor, arreglista y productor.

Una de sus mayores aportaciones fue impulsar el término “salsa” para el género que surgió de este sello discográfico, una mezcla de ritmos cubanos como mambo, guaracha y chachachá, con ritmos puertorriqueños y el merengue dominicano.

El flautista, director y productor musical dominicano Johnny Pacheco murió el lunes en Nueva York a los 85 años.

El flautista, director y productor musical dominicano Johnny Pacheco murió el lunes en Nueva York a los 85 años. (gary williams)

Genio y líder sobre el escenario, Pacheco fundó junto a Jerry Masucci, Fania Records y el legendario junte de las Estrellas de Fania. (gary williams)

Pacheco se destacó también por su compromiso con la comunidad latina en Nueva York y en todo el mundo. Foto de 2005, cuando participó en la parada dominicana en Puerto Rico. (Xavier J. Araujo)

Un accidente grave 

Willie Colón causó consternación en abril al revelar que sufrió un accidente grave en una carretera de Carolina del Norte junto a su esposa Julia, y que sería “un largo camino para la recuperación”.

El salsero de 71 años sufrió lesiones que incluyen trauma con contusión, laceraciones en el cráneo que requirieron 16 grapas y fracturas en una vértebra cervical. Su condición fue reportada como grave pero estable. Por su parte, Julia fue dada de alta tras sufrir laceraciones y contusiones. De acuerdo con la representante de Colón, no hubo otros vehículos involucrados en el accidente.

“Gracias por todo lo que me han dado a lo largo de los años. Con la ayuda de Dios volveré. DLB (Dios los bendiga)”, escribió el músico nacido en El Bronx, Nueva York, famoso por éxitos como “El gran varón”, “Gitana” e “Idilio”.

El caballero mayor

A finales de julio falleció Johnny Ventura, a los 81 años. El astro dominicano del merengue, conocido como “El Caballo Mayor”, tenía entre sus éxitos “Patacón pisao”, “Merenguero hasta la tambora” y “Capullo y sorullo”.

Cantante, compositor, líder de banda y arreglista, se le reconocía por haber revolucionado el merengue con orquestaciones y letras modernas, además de popularizar el género en toda América.

Líder de la popular agrupación Combo Show de Johnny Ventura, realizó duetos con Celia Cruz, Armando ManzaneroWilfrido VargasDaniela RomoGilberto Santa Rosa y otros. Su amplia discografía abarca desde comienzos de los 60, con discos como “El llorón”, hasta finales de la década pasada, con la compilación de éxitos “Más de cien, un poco de mí” de 2019.

Galardonado con un Latin Grammy, la Academia Latina de la Grabación le otorgó también el Premio a la Excelencia Musical en 2006.

El judío maravilloso 

Un mes más tarde falleció Larry Harlow de una enfermedad renal, a los 82 años. El arreglista, pianista y miembro de Fania All Star conocido como “El Judío Maravilloso” tuvo una carrera prolífica con 50 álbumes propios y cientos producidos para otros. También integró la súper banda Fania All Star y solía salir de gira con la orquesta The Latin Legends of Fania. “La Raza Latina”, “Salsa”, “Tributo a Arsenio Rodríguez” y “Fania All-Stars Live at the Cheetah” (Vol. 1 y Vol. 2) son algunas de sus producciones destacadas.

Nacido en Brooklyn, estudió en la escuela secundaria de música y arte de Nueva York y sabía tocar oboe, flauta, bajo y, por supuesto, piano, el instrumento por el cual era famoso. Comenzó interpretando jazz, pero el contacto con la música latina en su adolescencia lo dejó fascinado. En un viaje a Cuba en 1957, comenzó dos años intensos de estudio de la música afrocubana. También vivió en México y hablaba español.

Fue el segundo artista reclutado por Fania y revolucionó la salsa, desarrollando explosivas combinaciones de trompeta y trombón que se volvieron el sonido base del género. Asimismo, fue miembro de la Academia de la Grabación e impulsor de las primeras categorías latinas en los premios Grammy y de la creación de los Latin Grammy.

El caballero del son 

En septiembre murió de COVID-19 el músico cubano Adalberto Álvarez, a los 72 años. El compositor, arreglista y director de orquesta era uno de los más importantes exponentes del son cubano.

Apodado “Caballero del Son”, fundó las exitosas orquestas Son 14 y Adalberto Álvarez y su Son, y se mantuvo activo durante cuatro décadas, haciendo crónicas de la vida diaria en canciones como “Son de la madrugada”, “Para bailar casino” y “Qué tú quieres que te den”.

El compositor cubano Adalberto Álvarez junto al cantante boricua Gilberto Santa Rosa. (Captura/Facebook)

El señor bongó

Ese mismo mes falleció en un hospital de Carolina, el músico puertorriqueño Roberto Roena, a los 81 años. Integrante de Fania All-Stars y El Gran Combo de Puerto Rico, y líder de la orquesta Apollo Sound, interpretó éxitos como “Mi desengaño” y “Cómo te hago entender”.

Apodado “El Gran Bailarín” y “El Señor Bongó”, comenzó a desempeñarse como bongosero de la agrupación Cortijo y su Combo y más adelante como uno de los fundadores de El Gran Combo de Puerto Rico, de la que formó parte de 1962 a 1969. Luego decidió fundar su propia orquesta, Roberto Roena y su Apollo Sound, cuyo nombre era una referencia a la misión espacial de la NASA Apollo 11 lanzada el mismo día de su primer ensayo en 1969.

Con su combinación de dos trompetas, trombón y saxofón, Apollo Sound fusionó jazz con salsa y abarcó música a go-gó y romántica en inglés y español. Sus éxitos incluyeron “Tú loco loco y yo tranquilo”, “El escapulario”, “El sordo”, “Avísale a mi contrario” y “Marejada feliz”.

Dos grandes homenajeados 

Si acaso y para equilibrar tan negro balance, hacia finales de 2022 Rubén Blades fue celebrado como Persona del Año de la Academia Latina de la Grabación, y el “Caballero de la Salsa” Gilberto Santa Rosa fue honrado con el Premio a la Excelencia Musical de la misma academia. Blades ganó además dos Latin Grammy: al álbum del año por “SALSWING!” y mejor álbum de salsa por “SALSA PLUS!”, ambos junto a Roberto Delgado & Orquesta.

La salsa sigue viviendo

Canciones de Salsa más escuchadas 2021 – 1# Top Salsa 2021

Los cantantes Gilberto Santa Rosa y Jerry Rivas, de El Gran Combo de Puerto Rico, son parte de las excepciones que se gozaron y se influenciaron de los grandes ídolos de la salsa y toda esa riqueza musical es la que mantienen sobre los escenarios locales e internacionales, cada uno desde sus respectivos estilos y formaciones. No obstante, ambos son conscientes de la reducción que está experimentando el género.

“Definitivamente nos estamos quedando sin figuras”, afirmó el domingo Jerry Rivas, durante el acto de despedida al cantante Paquito Guzmán, fallecido el pasado 9 de diciembre.

“El género está pasando por eso y es lamentable, muy triste, pero entendemos que hay una cantidad de músicos y cantantes con mucho talento. Lo que pasa es que no tienen la misma oportunidad que tuvimos nosotros y ahora los gustos han cambiado. La juventud está en otro género, eso lo sabemos, pero sí hay talento”, afirmó el Mulato del Sabor.

La preocupación es grande, nos estamos quedando sin figuras y a ver qué va a pasar porque nos estamos quedando sin los grandes maestros”

Para “El Caballero de la Salsa” es importante el reconocimiento a las figuras iconos que siguen activas en la música, para que sean partícipes de los homenajes a las trayectorias que cada uno ha trazado. En esa línea mencionó a Rafael Ithier, Willie Rosario y Bobby Valentín.

“Es importante reconocer esos valores y yo no sé cómo hacerlo, no sé cuál es el camino, porque esa gente son un homenaje que camina”, dijo el sonero, que al igual que Rivas ha podido trabajar de cerca con muchos de estos pilares del género.

“Ellos escribieron la historia de la salsa de Puerto Rico; Olivencia, que ya no está, marcaron la época y marcaron los estilos y marcaron las tendencias en una época que era muy diferente, donde hacer un disco era un triunfo”, destacó Santa Rosa poco después de la pérdida del percusionista Roberto Roena. “Esa gente son importantes y se están acabando. Es una condición humana que cuando no los tenemos es que quizás los reconocemos, pero sí escribieron algo que hay que leer y dejaron cosas que hay que atender, y sería además muy triste que pasado mañana no se acuerden ni de Roberto (Roena) ni se acuerden de (Tommy) Olivencia ni de los que están ahora”.

Según el análisis de Santa Rosa, la salsa “saltó una generación” que no logró conectar con el género, y los salseros “de la mata”, muchos no conectaron con la tecnología digital.

Todavía los salseros quieren oír su cedé en vez de buscarlo en YouTube”

“Según mi criterio, el último que conectó con su generación fue Víctor (Manuelle), de ahí hubo ese pequeño salto”, expuso el ganador de premios Grammy Latino, incluido el Premio la Excelencia. “La mayoría de los artistas que salieron después de Víctor cometieron ese error, que fue un error involuntario, pero trataron de convencerme a mí, de convencerte a ti y estaban equivocados”, sostuvo sin ignorar que, mientras esto ocurría en la salsa, por otro lado se afianzaba entre los jóvenes el rap, el reguetón y demás manifestaciones urbanas.

Recordó que cuando él se lanzó como solista, Eddie Santiago igualmente estaba en su buen momento en la llamada salsa erótica. “Éramos los muchachitos de entonces, y decían que éramos bonitillos que cantaban y yo me reía, porque hello!, pero la generación se enganchó y las mujeres volvieron al género”.

Ese es el reto mayor que tienen los salseros nuevos, cómo reconectan con su generación, cómo seducen musicalmente a las mujeres porque históricamente las mujeres han tenido un rol protagonista”

Santa Rosa valora la juventud que crece y persevera en la música tropical. En su orquesta, por ejemplo, lo acompaña Gerardo Rivas, quien tras salir del grupo NG2, encamina una carrera propia en la salsa. Igualmente lo hacen Norberto Vélez, Willito Otero y las agrupaciones N’Klave y PVC, por mencionar algunas.

“Me da esperanza cuando veo muchachos que están haciendo música”, resaltó la voz de “Conciencia”. “Son buenos, tienen que trabajar mucho más para la difusión, ese es el reto de ellos. Ya el reto de ellos no es grabarlo, ahora es llevar el trabajo. A veces me da miedo de que esa juventud termine eternizando el trabajo que ya se hizo, en vez de poder establecer el suyo, por cómo se dan las cosas ahora. Eso a veces me preocupa, pero cuando los veo por ahí y los escucho y veo tanto talento, también me da esperanza”.

¡Esto se acaba, pero la salsa sigue!

FUENTE: salsaeslacura

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